Con la pintura electroestática podemos cubrir todo tipo de productos, estructuras y materiales metálicos: tanto ferrosos como no ferrosos (aceros, aluminio, hojalatería, fierros), máquinas, muebles, perfilería, etc.

Características:

Recubre todo tipo de superficies metálicas, lisas o acanaladas, llegando aún en zonas difíciles.
El espesor de la pintura es homogéneo.
Excelente acabado, y terminación de gran resistencia.
El valor del metro cuadrado es menor en relación a otros procesos de pintura alternativo.
Con una gran gama de colores en su aplicación.

Funcionamiento: Recubrimiento en polvo que se aplica mediante un proceso electrostático. En este, las partículas de la pintura se cargan eléctricamente mientras que la pieza a pintar debe estar conectada a “tierra”. Como resultado se produce una atracción electrostática que permite al producto adherirle una película de polvo suficiente para recubrir toda la superficie de manera uniforme.

Después de que la pieza queda recubierta es trasladada a un horno de curado donde el polvo se cura, generando así un producto suave y un acabado duradero. La pintura aplicada puede ser Poliéster, Epóxica o Hibrida (Poliéster + Epóxica), dependiendo si el revestimiento que se requiere es para decorar, proteger o ambas.